El Peatón del Aire

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    Vendiendo esfuerzos


    Mis padres me educaron mal y ahora la vida me pasa factura. Me enseñaron que con voluntad y trabajo se consiguen las cosas, que hay que ser humilde y no pecar de vanidoso. Estaban en un error, pues debieron inculcarme la forma de medir mi esfuerzo y después venderlo buscando el máximo de beneficio.

    Y es que lo dice el refrán: "El que no llora no mama", a lo que yo añado: "y el que está todo el día llorando es un mamón". El lector sabe que me refiero a las lágrimas de cocodrilo de quien mendiga su pena para sacar más provecho de lo obtenido, y no de quien encuentran en sus humores la única forma de extirpar su dolor.

    Veo cómo los políticos nos piden el "nimio" esfuerzo de confiar en ellos por cuatro años para que luego ellos tengan que abandonar sus cacerías para atender nuestros "caprichos". O los jefes, que nos piden sacrificio para aumentar la productividad a sabiendas que sería enorme en el caso de su despido inmediato.

    Los japoneses saben mucho de voluntad, y tienen un dicho que advierte al que pide un favor que estará eternamente condenado a devolverlo. Sin embargo, este desinteresado trabajo por cuenta ajena es la moneda de cambio que nos hace humanos, o nos hacía... "¿me puedes hacer un favor? Sí... He de aprender a decir que no".

    Sin embargo, ¿cuándo se considera favor un esfuerzo? Hay veces que aportas cosas que no te cuestan nada, que no se pueden considerar como tal. Entonces entra la picaresca del vendedor para hacer negocio con él; o la generosidad del humilde para dejar claro que no hubo gasto alguno, incluso en el caso en que el esfuerzo te haya dejado en algún tipo de números rojos.

    Vender mi esfuerzo es algo que no sé hacer. Me lo apostilló mi querido director de proyecto fin de carrera, cuyo empeño por enseñarme espero no haya caído en saco roto. Aunque he de reconocer que mis amigos me sobrevaloran, en ocasiones mi trabajo apenas me luce. Entonces mi lamento llega tarde: Llorar por no haber mamado, la peor de las injusticias.

    2002-12-03 18:00 | Categoría: | 1 Comentarios | Enlace

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    Comentarios

    1
    De: Suspiro Estelar Fecha: 2002-12-03 19:06

    Lo siento Cicutilla, pero tus amigos no te sobrevaloran, sino que sabemos distinguir entre esfuerzo, favor y lágrimas...o a caso crees que el no mirar en la dirección a la que tu miras es no darnos cuenta de qué te pasa?
    El que llora no mama, tiene ese dicho toda la razón...pero es que acaso tenemos que conseguir las cosas llorando o luchando? no vale más un esfuerzo que una lágrima? y a caso no tiene su valor la lágrima que se escapa de nosotros cuando vemos el trabajo que nos cuesta conseguir las cosas...
    En esta vida o se es luchador o mamón...yo sé que no somos mamones...por descarte solo nos queda una posibilidad...yo confio y creo en tí..no creo que necesitaras saberlo, pero ahí queda.
    Saludos y cariños cicutilla mio



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