El Peatón del Aire

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    La guerrera de mi sueño

    Cuando la ciudad duerme bajo las sábanas de oscuridad, los autos detienen su tos de combustión y las mesitas de noche hierven de actividad, hay una chica que se enfunda su traje de guerrera, sus botas de amazona y su espada de justicia para iniciar su capítulo diario de interminable combate contra las hordas salvajes del mal. De su incondicional concurso depende no sólo la vida de los suyos, sino de la humanidad.

    Parece que la estoy viendo, con su media melena al viento ondeando como estandarte en lo más alto de la colina que gobierna el valle donde han sido sorprendido un grupo de orcos mal avenidos. La sangre hierve al son de su corazón, en contraste con el frío metal que desenvaina y alza al viento. La hora de esos malditos ha llegado, pues no hay criatura capaz de resistir a esta luchadora ni a su templada arma.

    Larga ha sido la noche pero, gracias a Dios, amanece, mas con el color de la sangre derramada. Otra batalla victoriosa, que desgraciadamente no será la última. Mañana y cuando pase mañana, y dentro de tres días seguirán las riadas de inmundicias animadas a intentar de nuevo el asalto a la fortaleza de su sueño, a quemar los campos de amapolas y tulipanes que legítimamente le pertenecen.

    ¿Cuándo acabará la guerra? En mi opinión, esos engendros son como la medusa, de cuyos pedazos surge nueva vida. Seres de sucia agua que hay que achicharrar con el brillo de una sonrisa. Espadas hay muchas, pero esa mueca suya es única. De la misma forma, presiento que su coraza mantiene cautiva la desnudez de su ser, la misma que una vez vi en todo su esplendor y que pronto espero acariciar.

    No se destruye la maldad con el acero. Quien a hierro mata, pronto se le oxida la espada. Los campos de cieno de turgentes tulipanes – preferiblemente azules – hay que cubrir para que el cielo se contagie. No a la guerra, sí al amor en cualquiera de sus acepciones. Guerrera mía, déjame entrar en tu sueño y ayudarte a combatir a golpe de risas esas feas marionetas, el rescoldo de lo poco negativo que te queda.

    2003-03-19 01:18 | Categoría: | 1 Comentarios | Enlace

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    Comentarios

    1
    De: guerrera Fecha: 2003-03-20 05:10

    para qué? no te preocupes, esas malas bestias tienen los días contados.
    Aquí en mi burbuja, no pasaré mucho tiempo,más que el que necesite...y ahora tender mi cuerpo y dale el reposo soñado, dormir y descansar parece lejano, al menos mis manos no se dejan de manchar, simbolo de que no me rindo.
    Gracias cicutilla mío, no destruiran todos mis tulipanes



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